Escenas de una milonga en “The Mercury Cafe” en Denver, Colorado en Septiembre pasado.
Quien se imagina se baila el tango argentino en lugares tan insospechados, arrastrando gente de todo el país y el mundo.
Todos los dias hay milongas en Denver, Colorado Springs, Aspen, Westminster, Grand Junction, Glenwood Springs entre otros lugares.
http://www.tangocolorado.org/thisweek.html
Lo que más sorprende es la pasión por el baile porteño en un lugar que los argentinos escasean y el lunfardo suena más a marciano que al english.
De todas formas, el amor que despierta el Tango parece no tener fronteras, desde cuando los “niños bien” y patricios iban a Paris a bailar lo que no podian hacer libremente y sin perjuicios en su propia ciudad, a la globalización, que permite que toda esa música e imagenes pueda llegar a todos los rincones del mundo.
Un amigo, Roberto, recién llegado de Buenos Aires, no daba abasto, no paraba de mostrar los zapatos de tango que, las damas americanas, de todas las edades, esperaban con gran avidez.
Quizás, ese par de zapatos, trae cierto encanto, cierta magia desde el Rio de la Plata, como si la Cenicienta, o bien, la Reina del Plata les dió vida y uso. Y bailó y maravilló a multitudes.